jueves, 8 de agosto de 2013

La vuelta al mundo...porque el mundo no es un lugar ideal pero...

El libro del escritor japonés cuenta una historia platónica sobre almas que se buscan, cuerpos que se buscan, si el mundo fuera un lugar ideal esas almas serían totalmente complementarias. El mundo no es un lugar ideal, pero....

Ella es cocinera, cada receta es una carrera compulsiva por transformar los ingredientes en algo más. Ella aparte es optimista, así que piensa que ese algo va a ser algo bueno. 
Él es un pensador, él mira la lista y la analiza. No cree que de la lista de cosas individuales haya posibilidades de hacer algo más sin el correcto pensar exhaustivo. Es que ella es compulsiva y optimista y él obsesivo y un poco pesimista. En un mundo ideal, ellos se complementarían, pero el mundo no es un lugar ideal.
Ellos necesitan un mueble nuevo para su hogar, un algo donde guardar todo, ella piensa que será capaz de pintarlo, de adornarlo, de conquistar el mundo de muebles en un día. Él cree que la mejor opción es ver todos los muebles que sirven para guardar algo, pero que no entrará todo porque el todo es infinito. Hasta pensó en un simulador de pintura para saber cómo quedaría, o realizar un análisis de mercado sobre técnicas de pintura en muebles de madera previo el exhaustivo análisis posicional en el hogar, ¡un dos ambientes! Ella cree que no importa que no vean todos, porque de algo siempre se puede hacer algo, porque con muchos algo se puede transformar en un todo, al menos en el todo que abarquen sus ojos. En un mundo ideal, ellos se complementarían. El mundo no es un lugar ideal, pero....

En la heladera no hay casi nada, sólo algo; un huevo y un poco de leche, en el freezer, un montón de cosas indefinidas y algo de verdura congelada. En la alacena hay harina leudante. Para él es una lista, un montón de algo, que necesita urgente de una vista al súper, para ella un montón de algo esperando ser otro algo, porque es optimista y de ninguna manera algo puede ser nada. En un mundo ideal ellos se complementarían. El mundo no es un lugar ideal, pero...ella igual lo invita a dar la vuelta al mundo y le hace un rico budín de verdura.


Música y a cocinar!

Batimos el huevo con una taza de leche, le agregamos la verdura congelada (1 paquete) si tenemos mixer o licuadora lo procesamos bien, si no picamos bien la verdura y batimos.
Agregamos la harina leudante, aproximadamente 1 taza, 1 taza y media, tiene que quedar espeso.
Si en nuestra lista hay queso le podemos agregar queso rallado, o queso fresco.
Colocamos la mezcla en molde (budinera, de torta de muffins) y  horno medio hasta que al pinchar con un cuchillo salga seco. 




Pd: Debo la foto del budín, prometo subirla más adelante.

jueves, 31 de enero de 2013

Obsesiones culinarias y algo más...




El que esté libre de obsesiones que tire la primera receta o el primer tema!

No sé si a ustedes les pasa, pero en lo personal suelo obsesionarme tanto con algunas canciones como con algunos ingredientes, a unas las escucho incansablemente durante días, a los otros los uso en cada receta que puedo, los repito hasta el hartazgo propio o del comensal compañero.


                       

Es el caso de The Keeper de  Chris Cornell que fue parte del metejón con un disco por suerte para mis convivientes, algo muy seductor hay en la voz de este muchacho, una mezcla entre sensibilidad y fuerza que puebla mis días. Así que entre gritos desaforados y ritmos cambiantes bailan las ollas de mi cocina, otro de mis favoritos de él es Like a Stone (Audioslave). Y quiero agregar un tema de última hora, Cry me a river de la espléndida Ella Fitzgerald, lo escuché por casualidad en una película y sufrí de enamoramiento absoluto.

En la cocina uno de los primeros en ser objeto de mi obsesión fue el
jengibre, una raíz alimonada y picante muy típica de la comida asiática, que usé en una y cada una de mis recetas con pollo,  le da un toque delicioso a la salsa de soja y a las limonadas. Lo pueden agregar en algún te y en recetas dulces, en este caso les recomiendo que lo usen en polvo y no fresco. Aunque si algo maravilloso tiene un ingrediente alimonado y picante eso es su versatilidad; dulce o salado puede combinar perfectamente con esas características, todo está a merced de la creatividad del autor.

Luego llegó el cardamomo, esta semilla también asiática, realmente obsesionó mi cocina por mucho tiempo, formó parte de cualquier curry que haya pasado por mis sartenes, ni hablar combinada con vainilla para un rico budincito de media tarde, o de ese toque llamativo que le da a un guiso invernal. Pueden usarla en algún te y si les gusta probar alternativas, infusionar leche (calentando la misma a unos 80º) y hacer flan de cardamomo.

El aceite de oliva y el limón son dos obsesiones constantes, ninguno falta en mi heladera, son el pilar de lo que como y cocino.
Podría contarles de muchos ingredientes más, de esos estacionales que van  y vuelven pero me quiero centrar en mi obsesión veraniega preferida, en una dupla que no falla: “menta y cilantro”. Les voy a pasar dos recetas que repito mucho en el verano y que son bien diferentes.

Por un lado un plato caliente con arroz:

Hacen una porción de arroz por comensal (80gs a 100gs aprox), lo dejan listo y en un wok o sartén saltean un manojo de cilantro y menta con aceite neutro, agregan el  arroz, una botellita chica de leche de coco y sirven con maní tostado.


La otra opción es una vinagreta:
 
Procesan menta, cilantro, lima su jugo y pulpa con aceite de oliva. Combina muy bien con palta, pescado (blanco), con pollo, con hojas verdes, con camarones o langostinos. Yo hice una ensaladita de camarones, lechuga mantecosa, queso gouda, semillas de calabaza, papines andinos, palta y esta vinagreta.   



Como les dije antes, cada combinación va a depender del gusto y la creatividad de cada uno, todo es cuestión de probar!



martes, 22 de enero de 2013

Muffins de arándanos light



Las mañanas de verano son diferentes, aunque no estemos de vacaciones hay algo que nos hace sentir más relajados, será que la ciudad está tan tranquila con tanta gente que falta, será el sol o que ya pasaron las fiestas y nadie parece ir corriendo detrás del calendario. Todo el 2013 está por delante, muchos aprovechan para empezar algunos cambios de hábito y entre ellos aparecen las dietas.

Para ello es muy útil ir aprendiendo las diferencias entre lo light, lo descremado, lo  0%, sin obsesiones, tratando de elegir lo mejor para nosotros. Hoy les voy a pasar una receta para hacer una rica merienda o desayuno veraniego, unos mates, un balcón o terraza o la puerta de calle, Janis y estos muffins light.




Qué significa light, significa reducido en...y puede ser en azúcar, en grasa, en hidratos de carbono, en sodio, etc. Que un alimento esté clasificado como light y que venga en envase verde no significa que tenga menos calorías que el “común”. En el caso de un hipertenso será de mucha utilidad que la reducción sea en sodio, en una persona con sobrepeso las calorías totales y la grasa, en una persona con colesterol las grasas de origen animal...acá está la reducción de nuestros muffins, que llevan aceite vegetal en lugar de manteca y leche descremada en lugar de entera, y tienen tan sólo un huevo.


Para que se entienda, tienen menos grasa pero tienen! son más sanos que una versión original lo que no nos habilita a comer impunemente la docena entera si nuestra idea es bajar de peso.

En cuanto a la receta, es muy sencilla y si bien pueden reemplazar el azúcar integral por común les recomiendo que no lo hagan, el azúcar integral aporta mucha humedad y color y también fibra, realmente hace una diferencia en la receta.






Ingredientes
1 Huevo
1 Taza de leche descremada
¼ taza de aceite (puede ser girasol u oliva)
½ taza de azúcar integral
2 Tazas de harina leudante (aprox.)
1 cucharadita de especias para repostería (o canela, clavo, jengibre en polvo)
1 pizca de sal
Mermelada de arándanos descremada a gusto (puede ser de cualquier sabor)


Manos a la obra!!

Batir el huevo con la leche y el aceite sin hacer mucha espuma.
Agregar los secos (azúcar, harina, especias y sal) sin batir! sólo hay que agregar y mezclar, la preparación debe ser grumosa.

En moldes para muffin colocar una parte de la preparación, una cucharada de mermelada y luego cubrir, completar ¾ partes del molde. Horno 180º (moderado) por 20 a 25 minutos.

Aclaración: no sale sólo con los pirotines, así que si no tienen molde para muffins usen una budinera, probablemente lleve más tiempo por el tamaño!