jueves, 31 de marzo de 2011

Salsita mágica para bondiola a la parilla




Bondiola San Rafaelina

En mis días de descanso conocí gente nueva, hermosa gente, de esa  que te comparte historias y no te cobra, de esa que se aprende, de esa que se quiere con el alma en una picada. De esa que te muestra la historia como un libro con páginas escritas ayer.
En San Rafael aprendí muchas cosas, una es disfrutar una copa de Malbec de tanto en tanto, otra que no hay despertador más dulce que el vals que bailan los álamos con el viento, que el agua es un recurso muy valioso que no hay que dejar correr sino guardar en cofres hechos de montaña.
Mis ganas de cocinar me acompañaron de vacaciones, así que experimenté condimentos para que los asadores, Uli y Fer, se luzcan. Así que aquí va mi salsita especial  para Bondiola de Cerdo.
·         Aceite de oliva mendocino
·         Pimienta Rosa (en ese caso recién arrancadita)
·         Pimienta blanca
·         Romero
·         Sal
·         Mostaza (1 cdta.)
·         Juga de Limón
·         Vino tinto (el que usemos para comer)
Marinan un ratito la bondiola, mientras está en la parrilla van rociando de tanto en tanto para rectificar. Y del resto se encargaron los asadores!!!


PD: Dedicado a Ulises y Fernanda, amigos del camino. Y den gracias que no subí poierita cantado por mí!

martes, 11 de enero de 2011

Cuadraditos de Limón




De muy  pequeña  solía pasar las tardes en la casa de mi nona, un poco porque tenía la pileta y otro porque con los años me enteré de que yo era su debilidad y ella la mía. 
Era una gran cocinera,  me quedaba paradita observándola. Apenas si llegaba al ras de la mesada  (la altura nunca fue un don para mí concedido) me estiraba lo más que podía y apoyaba la pera, abría los ojos grandes y era como estar en un programa de cocina sólo para mí .
La  veía preparar pizza rellena, torta de arroz, fideos con los rayos de la bicicleta, la sopa así fuera verano.  Recuerdo que cada mediodía cuando volvía del jardín ella me estaba esperando en la puerta con su  delantal floreado.
Era  una artista, un ser de otra galaxia a las órdenes del buen sabor  y yo, su ayudante. Mi tarea, muchas veces, consistía en ponerme su delantal y juntar limones, ella me explicaba cómo hacer para que no se caigan, me enseñaba a elegirlos, olerlos, será por eso que todo postre con limón me encanta.
Los invito a preparar unos cuadraditos de limón muy fáciles y ricos, se cocinan súper rápido, así que vienen bien para encender el horno  un ratito y escribir en nuestros libros de la buena memoria.


RECETA

  • ·         80gs de manteca
  • ·         200gs de azúcar
  • ·         1 Huevo
  • ·         Ralladura de 1 limón
  • ·         150 cc de leche
  • ·         150gs de Harina
  • ·         1 pizca de sal
  • ·         1 cdta. Polvo para hornear

Primero baten la manteca pomada con el azúcar hasta que quede clarito, le agregan el huevo y la ralladura de limón.
Una vez que está integrado van agregando la leche y la harina (con la sal y el polvo para hornear) alternadas, un poco y un poco, hasta que esté todo integrado.
Lo vuelcan en un molde enmantecado y enharinado, yo suelo espolvorearle azúcar por arriba para que se haga una cubierta crocantita, sino le pueden poner azúcar impalpable después de cocinarla.
Va a horno moderado, alrededor de 30min, pero depende mucho del horno así que controlen, ante la duda la pinchan con un cuchillo y si sale seco ya está lista.

Mientras disfruto de unos cuadraditos de limón con unos mates, pienso en escribir en los libros de la buena memoria, mi buena memoria,  soñando que puedo cocinarle a mi nona, que sea la invitada de lujo en mi cocina.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Mermeladas (frutas de pulpa)

Suena: Palabras para Julia
(click para escuchar)

Hace calor, probablemente nadie haya esperado a que yo lo diga para saberlo, lo sé. La cuestión es que soy una convencida de que el calor y “las fiestas” hacen de la gente un malón de irritabilidad constante y pegajosa.
Volver en el transporte público es una clara demostración de ello, gente apurada, quejosa, con calor…sin embargo,  siempre hay cerca de la estación de tren o la parada del bondi  (o cerca de casa, si usted es un afortunado con auto) una verdulería de la cual brota dulce aroma a temporada.
Damascos, frutillas, ciruelas, duraznos, cerezas!  Como muchas otras cosas, duran sólo un tiempo esos olores por el barrio, personalmente, creo que así como las canciones pueden perpetuar un sentimiento, las mermeladas pueden hacer lo propio con, al menos todo lo que tardemos en comerlas, ese dulce sabor a verano.

Así que mientras Mercedes Sosa me canta “Palabras para Julia”  y me acerca el recuerdo de mi Nona, una de las cocineras que más amé,  con imágenes de mis veranos junto a ella en la cocina, voy preparando la fruta para mañana cocinarla.

  • ·         1kg de damascos (o cualquier otra fruta de pulpa, no cítricos)
  • ·         600/700 gs de azúcar
  • ·         Jugo de medio limón
  • ·         Esencia o chaucha de vainilla, sino clavo de olor. (dependiendo de la fruta elegida)


Esta receta sirve para frutas de pulpa, no para cítricos, y siempre es más o menos igual, cortan la fruta en mitades o cuartos, dependiendo del tamaño, las cubren con un 60 o 70%  de azúcar y jugo de limón (a razón de medio limón por kilo de fruta). Si la fruta tiene carozo, se lo quitan.   Reserven las semillas de los limones para la cocción.
Esta preparación hay que dejarla descansar por lo menos seis horas, lo ideal es un día.

Una vez que ya reposó la fruta, pueden prepararla en la olla que van a cocinarla, la ponen a fugo moderado con las semillas del limón dentro de una gasita, esto sirve para que la mermelada quede más consistente. Tarda en cocinarse, y les recomiendo poner un difusor (tostador) para evitar que se pegue.
¿Cómo saben cuándo está lista? Fácil, una vez que la preparación redujo vuelcan una cucharada en un plato, la dejan enfriar y si pasan la cuchara y las partes no se unen,  está lista!!
Después les conviene envasarla en frascos de vidrio que pueden esterilizarlos pasando un hisopo embebido en alcohol, o bien hirviendo los frascos unos minutos.

Ya está! Sin apartarnos del camino  a escuchar bellas palabras mientras se deleita el paladar y nos perdemos entre los murmullos y el calor de la calle.

Saludos y hasta la próxima receta!!


lunes, 13 de diciembre de 2010

¿Qué comemos?

Antes de vivir sola, qué comer era un juego de azar, un evento más del día. Como por arte de magia, un plato de comida generoso o para zafar aparecía en la mesa atento a mi apetito.
La puerta de entrada  al espacio propio convirtió el “qué comer” en una realidad (el hambre) que había que asistir día a día. Ante esta situación, se hicieron más palpables algunos caprichos y muchos placeres irresistibles. Y tan pronto como la milanesa con puré dejo de ser un desafío, la cocina se convirtió en un espacio de creación e intimidad antes inexplorada.
De repente, no importaba cuán cargado había estado el día de trabajo, ni tampoco le pelea eterna para viajar cómoda en un pequeño espacio en el transporte público o qué ardua se había convertido la tarea en domesticar a Mona, mi gata. Mientras la música abrazaba el espacio propio, la cocina, su calor, sus aromas, sus texturas, seguían ahí esperando ser descubiertas como pequeñas obras individuales esperando ser algo más.
Con el ingreso a lo  que implica la “independencia”, pequeña libertad, descubrí que a mí me gusta cocinar.